En algún lugar al que nunca he viajado, felizmente más allá de toda experiencia, tus ojos tienen su silencio: En tu gesto más frágil hay cosas que me rodeano que no puedo tocar porque están demasiado cerca. Con solo mirarme, me liberas. Aunque yo me haya cerrado como un puño, siempre abres, pétalo tras pétalo mi ser, como la primavera abre con un toque diestro y misterioso su primera rosa. O si deseas cerrarme, yo y mi vida nos cerraremos muy bellamente, súbitamente, como cuando el corazón de esta flor imagina la nieve cuidadosa cayendo por doquier. Nada que hayamos de percibir en este mundo iguala la fuerza de tu intensa fragilidad, cuya textura me somete con el color de tus campos, retornando a la muerte y la eternidad con cada respiro Ignoro tu destreza para ecrrar y abrir pero, cierto es que algo me dice que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas... Nadie, ni siquiera la lluvia tiene manos tan pequeñas
Juan Rulfo
Nomeolvides
Tuve un largo poema que aunque se prodigaba en sus malvones al poco tiempo se quedó sin rojo
tuve otro con jazmines frágiles hogareños e insondables pero se descolgaron como copos de nieve
y tuve alguno más que era un cerco balsámico de rosas pero se marchitaron sin grandeza
por fin tuve un harén de nomeolvides y no puedo olvidarlos porque añaden azul a mi memoria
4 comentarios:
Qué bello...
Poesía miniatura.
Un abrazo!
Hermoso y breve. Buena imagen.
Un abrazo grande.
precioso niña! corto y hermoso! te animo a continuar conmoviendome con tus palabras.
Un fuerte abrazo :D
el párpadeo selenita...que maravilla.
besos volados.
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